Con una misa al aire libre en la plaza parque, frente al Liceo Virginio Arias, acompañado de los 240 misioneros católicos que están realizando labores de talleres y manualidades con jóvenes de la comuna, el párroco de Ránquil, Edgardo Ojeda Mora, agradeció a Dios el trabajo desarrollado por los jóvenes provenientes de diferentes ciudades del país, pertenecientes al Movimiento de Vida Cristiana de Santiago, Misión País e instituto de Humanidades de Concepcion, y que ayudaron en la remodelación de capillas en 17 comunidades rurales de la zona, además de trabajar en una campaña puerta a puerta para la evangelización cristiana a familias de esa comuna del Valle del Itata.
La misa terminó con una procesión del Santísimo Sacramento, por las calles del poblado de Ñipas, que al igual de otras localidades de la provincia, en estos días se encuentran llenas de visitas y veraneantes.
Aún cuando el marco de público asistente no fue el esperado, la presentación de la citada agrupación fue todo un éxito, ya que todo se realizó con la finalidad de estar en estrecho contacto con la comunidad.