EMOL.- El gobierno haitiano declaró terminada la etapa de búsqueda y rescate
por el terremoto que afectó la capital Puerto Príncipe y sus
alrededores, después de que al menos 132 personas fueran sacadas en las
últimas horas de los escombros, informó este sábado la ONU.
"El
gobierno declaró que la etapa de búsqueda y de rescate está
terminada" informó este sábado la Organización para la coordinación de
los asuntos humanitarios (OCHA) en su última declaración sobre la
situación en Haití.
"Hay 132 personas que fueron salvadas por los equipos internacionales de búsqueda y rescate", agregó el comunicado.
Una
mujer de 82 años y un hombre de 22 años fueron salvados de
los escombros el viernes en Puerto Príncipe, diez días después del
terremoto de magnitud 7 que arrasó parte del sur haitiano y mató a
111.499 personas, según un balance oficial de las autoridades haitianas
publicado el viernes.
Un total de 1.918 socorristas
internacionales y 160 perros adiestrados, repartidos en 67 equipos
trabajaron en los escombros de la capital y de la ciudades y poblados
del sur de Haití para tratar de salvar personas sepultadas.
En
lo sucesivo, las operaciones humanitarias se concentrarán en la ayuda
a los damnificados, cuando se aceleran las distribuciones de alimentos,
agua, atención médica y abrigos para los cientos de miles de
sobrevivientes, en Puerto Príncipe y en las ciudades más devastadas de
Jacmel y Leogane.
Importantes desplazamientos de población, en
parte con el acuerdo del gobierno, se llevaban a cabo. Decenas de miles
de personas se dirigían este sábado hacia las regiones que no fueron
afectadas por el terremoto.
"El número de los que abandonan
Puerto Príncipe aumenta cada día", indicó la ONU, más de 130.000
personas aprovecharon el ofrecimiento del gobierno de transporte
gratuito hacia otras ciudades.
"El número total de los que
parten por sus propios medios sigue siendo indeterminado", agregó la
ONU.Según una estimación de la Organización de las Naciones Unidas para
la alimentación y la agricultura (FAO), el éxodo podría implicar hasta
un millón de personas y convertirse en una carga suplementaria para las
regiones rurales desfavorecidas que serán los lugares de destino.
Las
agencias humanitarias instaladas en el país antes del terremoto ya
constataron la llegada de esas poblaciones con numerosos de heridos, en
el centro y el oeste del país.