Fueron detenidos y entregados a Carabineros por vecinos.
Pese a que Felipe Zárate Rivas y Carlos Venegas Sanhueza, aseguraron que ambos iban rumbo a la casa de un amigo que arreglaba motos y computadores, lo concreto fue que los propios vecinos de la villa Toledo, al nororiente de la ciudad, la presencia de ambos trabajadores del mercado, les pareció sospechosa, por lo que no le perdieron el rastro y luego de salir del antejardín de una casa del sector en la que se encendió la alarma, fueron perseguidos, detenidos y entregado a Carabineros por los propios moradores de la villa.
Ambos presentaban antecedentes por delitos de similar especie, por lo que se decidió su prisión preventiva. En la audiencia de control de detención, el abogado defensor no escondió su disconformidad ante el fallo, argumentando que había pocas pruebas en contra de sus representados, quienes arriesgan una condena de 5 años de cárcel.