Chillán, Sábado 27 de febrero de 2010
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Sobrevivientes de 1939 salvaron de milagro en el 2010

Casa que soportó el histórico terremoto no pudo con los 8,3 grados Richter de anoche. Morador estuvo a punto de morir aplastado.

 

Chillán se llenó de ruidos, de polvo, de gritos.  Chillán, a las 3.34 de la madrugada de ayer, recordó sus peores fantasmas.  Aquellos de 1939, de 1960, los que evocaron el terror que provoca la tierra en movimiento.  La misma que anoche dejó a todos los chillanenses en la calle, con pijamas, con lo puesto, tras sentir en sus propios pies los brutales 8,3 grados en la escala de Richter

 

Sara Parra Cuervo, de 71 años, y su hermano Carlos, de 73, bien lo saben. Su casa simplemente se desplomó en la esquina de las calles Cocharcas con Carrera.   Si bien la ciudad, al menos por fuera, resistió bien el mega sismo que tuvo como epicentro a la comuna de Cobquecura, la vivienda de los Parra no soportó sus años de historia y lo que no hizo el terremoto del 39 lo logró el del 2010.

 

“Yo estaba en mi cama acostado cuando empezó y gracias a Dios el muro se cayó hacia el otro lado.   En esta casa yo nací, es del año 1936 y ahora no sé qué haré, porque lo que queda no se puede habitar”, lanzó con tristeza Carlos, al ver su morada convertida en escombros.

 

Sara, su hermana, mostró la casa hecha añicos a Crónica Chillán.  Restos de escombros esparcidos por el suelo se mezclaban con papeles, revistas viejas, figuritas de porcelana quebradas y bolsas de te. Toda una vida convertida en polvo.   “Necesitamos una mediagua”, lanzó como súplica.

 

Y relata que fue tan fuerte el sismo que cuando trató de arrancar se cayó para no pararse, debiendo aguantar el terremoto tirada en el suelo.  “Esta debe ser una de las únicas casas del centro que se cayó por completo.  No sé lo que vamos a hacer, estoy desesperada”, remató la sobreviviente.

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