Cobquecura sufrió más que todas las ciudades de Chile tras el sismo y los vecinos arrancaron a los cerros ante alarma de tsunami. Un poblador murió aplastado.
Enrique
Vargas estaba durmiendo ayer a las 3.34 horas en Cobquecura cuando el tenue
vibrar de la tierra lo despertó.“Pensé
que sólo se trataba de un pequeño temblor, pero pronto me di cuenta que estaba
frente a un terremoto”, reveló el turista, que todos los años se va a su casa
familiar en el balneario a vacacionar.
“La
casa se empezó a desmoronar, los muros de adobe comenzaron a desprenderse, ahí
nos arrancamos hacia los cerros para evitar un tsunami”, agrega Enrique, quien
tras salir el sol paseó por las calles del pueblo, evidenciando los daños sufridos
por las viviendas, que además son patrimonio protegido.Manifestó que las esructuras que más
sufrieron por el movimiento fueron los muros de piedra laja.
Así
también lo informó el alcalde de Cobquecura, Julio Fuentes, quien bien temprano
ya tenía un catastro de las casas de adobe afectadas tras el sismo, que
presentó su epicentro a sólo 20 kilómetros al norte del poblado.Y la cifra era más que elocuente: el 90 por
ciento de las casas resultó con daños en su estructura, aún cuando muchas de
ellas por fuera no se veían afectadas.
Además
un vecino de la comuna, habitante de la zona de Quile, falleció aplastado por
un muro poco después del terremoto.Se
trató de Edmundo Antonio Suazo, quien no alcanzó a arrancar del ssmo.
Por
otro lado, en diversos locales comerciales de la comuna hubo pérdidas
millonarias.El supermercado La Colérica sufrió el saqueo
de sus productos bien temprano en la mañana y los tradicionales locales
Coyhaique y Eljatib también se vieron afectados por el terremoto.
Y
además, ante una avalancha de turistas que intentaron obtener bencina para
literalmente “escapar” del pueblo, se optó por darle prioridad a los vehículos
de emergencia, y para los particulares se estableció un sistema de vales que
les permitieron sólo optar a comprar 5 mil pesos de combustibles.
Al
cierre de esta edición y pese a que en un principio se había descartado, el
gobernador Ignacio Marín confirmó la existencia de una alerta de tsunami en la
zona.Vecinos de la comuna le
solicitaron a la Onemi
que les prestaran carpas y alimentos, dado que frente a la posible llegada de
un maremoto se quedarán pernoctando en los cerros, solicitud que aún no tiene
respuesta por parte de la
Oficina de Emergencias.