Chillán, Sábado 27 de febrero de 2010
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Horror y pánico en el epicentro del terremoto

Cobquecura sufrió más que todas las ciudades de Chile tras el sismo y los vecinos arrancaron a los cerros ante alarma de tsunami. Un poblador murió aplastado.

 

Enrique Vargas estaba durmiendo ayer a las 3.34 horas en Cobquecura cuando el tenue vibrar de la tierra lo despertó.  “Pensé que sólo se trataba de un pequeño temblor, pero pronto me di cuenta que estaba frente a un terremoto”, reveló el turista, que todos los años se va a su casa familiar en el balneario a vacacionar.

 

“La casa se empezó a desmoronar, los muros de adobe comenzaron a desprenderse, ahí nos arrancamos hacia los cerros para evitar un tsunami”, agrega Enrique, quien tras salir el sol paseó por las calles del pueblo, evidenciando los daños sufridos por las viviendas, que además son patrimonio protegido.   Manifestó que las esructuras que más sufrieron por el movimiento fueron los muros de piedra laja.

 

Así también lo informó el alcalde de Cobquecura, Julio Fuentes, quien bien temprano ya tenía un catastro de las casas de adobe afectadas tras el sismo, que presentó su epicentro a sólo 20 kilómetros al norte del poblado.  Y la cifra era más que elocuente: el 90 por ciento de las casas resultó con daños en su estructura, aún cuando muchas de ellas por fuera no se veían afectadas.

 

Además un vecino de la comuna, habitante de la zona de Quile, falleció aplastado por un muro poco después del terremoto.  Se trató de Edmundo Antonio Suazo, quien no alcanzó a arrancar del ssmo.

 

Por otro lado, en diversos locales comerciales de la comuna hubo pérdidas millonarias.  El supermercado La Colérica sufrió el saqueo de sus productos bien temprano en la mañana y los tradicionales locales Coyhaique y Eljatib también se vieron afectados por el terremoto.

 

Y además, ante una avalancha de turistas que intentaron obtener bencina para literalmente “escapar” del pueblo, se optó por darle prioridad a los vehículos de emergencia, y para los particulares se estableció un sistema de vales que les permitieron sólo optar a comprar 5 mil pesos de combustibles.

 

Al cierre de esta edición y pese a que en un principio se había descartado, el gobernador Ignacio Marín confirmó la existencia de una alerta de tsunami en la zona.  Vecinos de la comuna le solicitaron a la Onemi que les prestaran carpas y alimentos, dado que frente a la posible llegada de un maremoto se quedarán pernoctando en los cerros, solicitud que aún no tiene respuesta por parte de la Oficina de Emergencias.

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