Ningún sacerdote o religiosa resultó herida, pero casi todas las iglesias terminaron con parte en el suelo.
Varios fieles al momento en que la tierra
comenzó a sacudirse, cuando el reloj marcó exactamente las 3:34 de la
madrugada, se acordaron de su Dios, independiente de cuál haya sido. Algunos
pensando lo peor, otros más calmos no pudieron dejar ese lado espiritual.
Mientras, en toda la provincia los templos sufrían con el implacable movimiento
telúrico y cuando la luz del sol se dejó ver, y una vez de lado el sobresalto,
los asombrados se agolpaban en las puertas de cada uno de estos edificios no
pudiendo ocultar su trágico asombro.
El obispo de Ñuble, monseñor Carlos Pellegrín,
quien mientras conversaba con Crónica
Chillán finalizaba su recorrido por la iglesia de Chillán Viejo, reveló
primero que todo que ningún sacerdote ni religiosa resultó herida tras el sismo
y luego entregó el lamentable balance para los edificios de reunión de los
católicos.
La Catedral de Chillán, el principal templo de
Ñuble, resultó con el 90 por ciento de sus vitrales destruidos y parte de la
cruz con algunos pesazos menos de concreto. Ante la imposibilidad de ser
utilizada, el igual que varias iglesias de Ñuble, celebrarán la misa al mediodía
en el frontis de la iglesia.
En la Iglesia San Vicente cayó el cielo raso,
por lo que la misa se celebrará a las 11 horas en la misma plaza.
Los daños de la iglesia Las Carmelitas, en
tanto, imposibilitarán la realización de la liturgia, situación que será
evaluada durante la semana.
Uno de los templos que menos sufrió la fuerza
de la tierra fue el de Chillán Viejo, donde el daño fue mínimo por lo que la
misa se celebrará en sus horarios habituales; lo mismo que en la iglesia El
Buen Pastor.
En comunas
Una de las más perjudicadas fue la iglesia de
Quillón, la que luego de que el obispo Carlos Pellegrín conversara con su
párroco, informó que sufrió serios daños estructurales, haciendo dudar de que
alguna vez pudiera volver ser ocupada.
En San Carlos, en tanto, la segunda comuna más
grande de Ñuble, la Catedral quedó con daños en su interior, por lo que la misa
se realizará en la Plaza de Armas, mientras que en San Gregorio, el templo
antiguo resultó con algunos daños, no así el último construido.
En Quirihue cayó el frontis de la iglesia,
sufriendo también serios daños en su interior. En Cobquecura, hubo algunos
daños en la parte antigua del edificio, lo mismo que en Portezuelo.
En horas de la tarde, el obispo de Ñuble aún
no tenía información del estado de las iglesias de San Fabián, Yungay, San
Ignacio y Bulnes.
Lamentando lo ocurrido y luego de visitar el
hospital para visitar a los heridos a causa del terremoto, monseñor Pellegrín
se trasladó hasta la cárcel de Chillán donde se vivían momentos angustiantes,
asegurando que el siguiente paso es evaluar con profesionales cada una de las
iglesias y capillas de todas las comunas para comenzar los arreglos, en caso de
ser posibles.
Según confesó el obispo, tuvo la intención de
visitar Cobquecura, pero la recomendación fue permanecer en Chillán ante las
continuas réplicas en el balneario.
Por último monseñor Pellegrín hizo un llamado
a los católicos a ser solidarios y explicó que desde el Departamento de Acción
Solidaria del Obispado de Chillán, comenzarán este lunes a recolectar alimentos
y enseres para los más afectados.