Padres y sus dos hijos arrancaron a Pinto, tras peligro al que quedaron expuestos en el inmueble.
Las imágenes de la casa ubicada en calle 18 de Septiembre, a un costado del puente sobre el estero Las Toscas, se retrataron durante todo el días en las cámaras fotográficas de los curiosos que circulaban por la calle, signo evidente de los daños que el sismo de dos minutos dejó en la ciudad y que reflejaban el real embate del que Chillán fue objeto la madrugada del sábado pasado.
Se trata de la ampliación del sector surponiente del hogar de propiedad de Juan Carlos Gatica y Claudia Lara, que quedó colgando de las vigas que las unían a la estructura original y que impidieron que la azul construcción cayera a las aguas del estero Las Toscas.
Vecinos del sector o curiosos que pasaban por las afueras no disimulaban su asombro y apuntaban todos los muros destrozados y hasta un taxi amarillo que apunta sus luces hacia el torrente. De acuerdo a información de un vecino de los dueños de casa, ellos se fueron a Pinto con sus dos hijos de siete y un año y medio, porque la casa quedó inhabitable y corren peligro. No creo que regresen muy luego .