Los daños en el estadio Nelson Oyarzún no dejaron a nadie indiferente. Menos al presidente de la Asociación Nacional de Fútbol, ANFP, Harold Mayne Nicholls, quien estuvo brevemente en Chillán para analizar en terreno la real dimensión de los daños que causó el terremoto de la madrugada del sábado.
Junto al alcalde Sergio Zarzar, el timonel del fútbol chileno caminó por el ex recinto mundialista y mientras observaban con incredulidad la dantesca escena, teorizaban sobre las causas del desastre, mezcla de efecto de la naturaleza e impericia humana como lo sugirió Zarzar. “El estadio no está recepcionado, hay que entender que en la garantía que tenemos, esto no puede ocurrir por efecto del terremoto que vivimos, que la techumbre caiga de esa manera, yo creo que aquí hubo una falla de cálculo por lo tanto no quiero caer en ninguna instancia judicial de demanda, todo lo contrario, hemos tenido un muy buen diálogo con la empresa, ellos tienen claro que aquí hay situaciones que tienen que arreglarse. El techo va a demorar un tiempo, pero vamos a ocupar el estadio y luego ver cuando instalamos la marquesina”, dijo el edil.
Ante el error de cálculo que insinúa la primera autoridad comunal, Mayne Nicholls prefirió desmarcarse de la acusación. “Tengo tan poca experiencia en el tema que no sabría decir nada, lo que pasó fue lamentable, pero serán los expertos los que determinarán que fue lo que generó este daño”, expresó.
Luego de la visita inspectiva vino el tiempo de las reflexiones futbolísticas. El alcalde Sergio Zarzar incluso avizoró que Ñublense podía jugar su próximo partido de local ante Cobreloa, el 13 o 14 de marzo, en el golpeado Nelson Oyarzún. “Uno sufre viendo el daño de algo que tanto queremos y que tanto hemos cuidado, pero así son los embates de la naturaleza. Llamé a la gente de la empresa que construyó este estadio y ya están en terreno, se están analizando bien las cosas y la idea es sacar la estructura que cayó. Mi sueño es que se juegue el partido contra Cobreloa acá en Chillán, independiente que tengamos que cerrar ese espacio, porque igual habría capacidad para el público que vendría”, sentenció.
El estadio recuperaría su estado natural en los próximos tres meses, tarea que estará a cargo de sus creadores originales, como lo anticipó el presidente de la ANFP. “Tendrán que trabajar los arquitectos, los ingenieros, constructores y reparar el daño, incluso mejor de lo que estaba, sobre todo en normas de seguridad”, lanzó Harold.
En cuanto al Torneo de Apertura, Mayne Nicholls dijo que éste aún no tiene una fecha oficial de reinicio y agregó que se espera que este fin de semana se realice un triangular amistoso con algunos equipos del fútbol chileno en beneficio de las víctimas del terremoto.