Toda la atención de la infraestructura deportiva que resultó dañada en Ñuble tras el sismo que azotó a gran parte del país, se centra en la destrucción de parte de la estructura del Nelson Oyarzún.
Sin embargo, también hay que girar la mirada hacia el segundo estadio de fútbol de la provincia, el Arístides Bahamondes de Chillán Viejo, que en sus graderías, camarines, baños y gran parte de sus muros exteriores no registra vestigios del castigo de la naturaleza.
La otrora “joyita” chillanense terminó con algunos pilares en el suelo, daños en la pantalla del sector surponiente y el 60 por ciento de la techumbre de la Tribuna Pacífico sobre las rojas butacas. Por su parte, el Arístides Bahamondes registra la pérdida total de los muros de las casetas de transmisión, fabricados con paneles sujetos a estructuras de aluminio. A lo anterior no se puede omitir la destrucción de 30 metros de un muro de ladrillo del sector suroriente que debiese ser repuesto durante la presente semana. Salvo estos daños, la estructura gruesa del recinto resistió estoica.
“Considerando el sismo creo que el daño es poco, aparte de las murallas que se cayeron. La parte gruesa de la galería aguantó. En el caso de las casetas para radio y televisión el tema es que el material era el adecuado para dicha función, pero la altura nos pasó la cuenta”, dijo el administrador del estadio chillanvejano, Carlos Bustos.
.650 millones de pesos costó la construcción del estadio que se edificó en el 2008, que estuvo bajo la responsabilidad de la empresa Preansa y que según palabras de Julio San Martín, edil bajo el cual se levantó el coliseo deportivo, “es una muy buena construcción, materiales y mano de obra de la mejor calidad, al igual que otras cosas que hicimos como el caballo de Bernardo O’Higgins que está en el parque, que no se le cayó nada, ni siquiera la cabeza”, sugirió.
El actual alcalde, Felipe Aylwin, reconoció la firmeza del estadio que acoge multiplicidad de partidos del fútbol amateur de la intercomunal. “No se registraron grandes daños y eso es muy positivo, no hay daños estructurales”, dijo.