Tras graves daños en el Nelson Oyarzún, Arístides Bahamondes aparece como una alternativa real. Dirigentes de Ñublense reconocieron interés por ocupar el recinto chillanvejano, mientras que edil de la comuna se mostró abierto a dicha posibilidad.
14 mil millones de pesos fue el costo de la reconstrucción del estadio Nelson Oyarzún Arenas de Chillán, uno de los más modernos y con mayor tecnología del país, la que sin embargo no fue suficiente para impedir que la techumbre y parte de la estructura del Sector Pacífico sucumbiera al terremoto de la madrugada del sábado, que dejó a Ñublense sin poder ejercer su localía en dicho recinto durante tres meses, en primera instancia.
El municipio tiene otras prioridades por el momento, por lo que los dirigentes de Ñublense ya están forjando un plan para conseguir un estadio alternativo, en donde la opción más factible parece ser el estadio Arístides Bahamondes de Chillán Viejo, que registra daños que se pueden considerar como mínimos.
“El estadio de Chillán Viejo puede ser una alternativa, aún no sabemos en qué condiciones está, pero ya se jugó una vez ahí y creo que se podría utilizar”, dijo el presidente de la Sociedad Anónima del Rojo, Álex Kiblisky, quien de paso rememoró cuando los diablos hicieron de local en el mencionado campo deportivo en el Clausura del 2008.
El gerente, Hernán Rosenblum, destacó que si bien el municipio gestionaría durante las próximas semanas el arribo de especialistas para evaluar los daños, Ñublense quiere aportar lo suyo y quiere adelantar la observación de los técnicos.
En las tierras de Bernardo O’Higgins la noticia ya comienza a hacer eco y el alcalde Felipe Aylwin, aclaró que nadie se ha acercado a conversar con él, “pero de todas maneras estaríamos dispuestos a recibir a Ñublense, como se hizo antes”.
El administrador del recinto chillanvejano, Carlos Bustos, agregó: “aún tenemos que esperar el análisis de los especialistas, pero creo que primero hay que ver si el estadio se puede reparar primero, si el de Chillán o el de Chillán Viejo, pero mirándolo creo que está en buenas condiciones”.
De darse el curso natural de los acontecimientos, Ñublense regresaría al Arístides Bahamondes, tal como lo hizo hace dos años.