En la ruta que antecede la llegada al Cementerio Municipal, el paisaje es desolador. Restos de casas en el suelo y sus dueños intentando estudiar lo que se puede reconstruir es la imagen que salta a la vista, lo que invita a pensar en un camposanto en ruinas y bajo los escombros, que para tranquilidad de la comunidad no es así, ya que una vez en el cementerio la realidad dice que los antiguos nichos y mausoleos resistieron bien la potencia del movimiento telúrico del sábado.
Restos de escombros, imágenes de mármol en el suelo y el movimiento de algunas tapas de las tumbas son algunas de las pocas consecuencias del terremoto que azotó a la zona centro-sur del país. En tanto, las tumbas del Patio de Los Artistas, donde están Claudio Arrau León, Ramón Vinay Sepúlveda y Eduardo Parra Sandoval, permanecen en buenas condiciones y se cayeron algunas estatuas de mármol.
“En general está todo bien, sólo algunas cosas que se soltaron o quebraron con el movimiento, pero nada grave que lamentar. Por efecto del terremoto, sólo se movieron algunas lápidas y tapas de los nichos, y lo que se cayó fue un reflejo de lo que ocurrió en todos lados”, indicó Gustavo Martín, director del Cementerio Municipal de Chillán.
Hasta ayer eran cuatro los mausoleos que estaban en riesgo y que la próxima semana tienen que ser revisados por los profesionales de la municipalidad para saber si deben ser demolidos o es necesaria su recuperación.
“Los dueños también tienen que venir a ver lo que se puede reparar, porque en realidad es responsabilidad de ellos arreglar lo que esté en mal estado. En caso que hubieran cadáveres a la vista, nuestra tarea es arreglarlos porque la norma así lo exige, pero otro arreglo adicional puede ser hecho por nosotros, lo que se le cobra a los dueños”, precisó Martín.
No más de 30 son las lápidas que se han movido, de un total de cinco mil, lo que para la administración del camposanto es excelente, al tratarse de construcciones tan antiguas.