No sólo el dolor se ha hecho presente en la comuna de
Dichato. A pesar de la devastación causada por el terremoto y posterior
maremoto, el contingente militar que arribó en la zona ha logrado revivir la
alegría de las personas.
A través de los llamados “ranchos calientes” –comedores comunitarios-,
la comunidad se ha reunido alrededor de una mesa y ha podido compartir con
quienes más los han apoyado en la última semana.
Asimismo, a través de una panadería, peluquería, entre otros
servicios, los Infantes de Marina han intentado estabilizar el ánimo de la
población.
“La gente está más alegre, más tranquila”, señala Flavio
Montagna, uno de los integrantes del cuerpo militar.