Manifestando estar "muy emocionado", el Mandatario dijo entender y sentir "la enorme responsabilidad que hemos asumido".
"A pesar de toda la adversidad, sequemos nuestras lágrimas y pongamos manos a la obra en la gran tarea de reconstruir nuestro país y hacerlo mejor que antes", agregó.
Recordando a sus padres, "que desde la cuna me inculcaron el servicio público", Piñera anunció que le pidió al ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, que concurra hasta la Onemi para que coordine in situ las informaciones y posteriores medidas tras las fuertes réplicas que afectaron la zona del terremoto, y que incluso implicaron que se decretara alerta de Tsunami.
"Es en estos momentos cuando se mide el temple, el coraje y la valentía de un pueblo (...) También se mide la nobleza de un pueblo trabajador de alma generosa", planteó.
El Jefe de Estado seguirá cumpliendo con su agitada agenda, que incluye un almuerzo con los invitados extranjeros en el Palacio de Cerro Castillo, para posteriormente viajar -alrededor de las 15:00 horas- a la ciudad de Constitución y posteriormente lo haría a Concepción.