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Chillán, Chile, Martes 16 de marzo de 2010

Jóvenes vivieron el apagón de forma divertida, aunque algunos se enojaron con el mundo

Oscuridad creó historias

Las historias construidas por la noche sin luz en Chillán fueron contadas por sus protagonistas.

Muchas cosas pueden pasar cuando la luz eléctrica no nos acompaña. Por ejemplo, en Chillán, hubo un poco de psicosis en las calles porque parte de la población imaginó que se avecinaba una nueva catástrofe sísmica. Otros, en tanto, en situaciones un poco más jocosas, tuvieron que celebrar un cumpleaños sólo alumbrados por velas o bañarse sin electricidad, para no quedarse con las ganas.

"Íbamos a empezar con la celebración del cumpleaños de mi hermano, cuando se cortó la luz, pero no quisimos suspender la fiesta y buscamos velitas para alumbrarnos", dijo Marta Navarrete.

"Pusimos una radio a pilas, pero no tuvimos música sino puras noticias y nos informamos de lo que sucedía en el país y de cuando iba a volver la luz, para hacer la fiesta de los 27 años", contó sonriente Marta.

Un cumpleaños diferente, muy informado y con mucha conversación, fue el que tuvo el hermano de Marta, porque en plena celebración lo sorprendió el apagón y tuvieron que esperar hasta casi las 2 de la madrugada para comenzar el carrete, ya con música y bailoteo. "De todas maneras, el carrete se extendió muchas horas después del corte de luz, y mientras no contamos con ella fue un cumple divertido, con harta conversación".

Leandro Sandoval se enojó mucho producto de la emergencia, ya que en el momento que sucedió él estaba chateando. "Yo estaba en un ciber cerca de mi casa, y el apagón me sorprendió en un chateo importante y me dio mucha lata porque perdí plata y tiempo", dijo todavía muy molesto el adolescente.

BAÑO CON VELAS

Otra historia del apagón también ambientada en un ciber café es la que vivió Matías Hidalgo.

"Estaba en un ciber, esperando a que se desocupara un computador y justo cuando se desocupó uno y podría por fin jugar, se cortó la luz y me quedé con las ganas de jugar, pero lo más terrible de todo fue que en el lugar habían niños chicos jugando Play y se pusieron a llorar y quedó la escoba", dijo irrisoriamente este muchacho.

"Mi historia no es para nada simpática, porque en ese preciso momento estaba en el baño de mi casa, completamente desnudo para darme un baño y no encontraba mi ropa, así es que tuve que salir con boxer y después bañarme a la luz de una vela", contó Miguel Ángel Muñoz.

En Cobquecura, los habitantes vivieron la emergencia con inquietud, ya que no pudieron sintonizar una emisora radial, por lo que comenzaron la evacuación hacia los cerros en completa oscuridad.