Chillán, Martes 4 de mayo de 2010
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Proyecto busca posicionar a la orquídea chilena en el mundo

A través del mejoramiento genético, se busca que esta flor de corte llegue a los exigentes mercados de la mano de nuevos colores y tamaño.

 

 

Obtener una variedad mejorada de la orquídea chilena para satisfacer las actuales demandas del mercado de las flores, ha sido el principal objetivo del proyecto “Evaluación de características florales y selección de individuos mejorados en Chloraea crispa”. La iniciativa —que tiene un costo total de $220.285.000, al cual FIA aporta $104.885.000— es ejecutada por la Universidad de Talca en conjunto con la Universidad Católica de Valparaíso como agente asociado.
La génesis del proyecto se inicia cuando un agricultor de la zona de Yumbel en la Región del Biobío, informó que en las cercanías de su campo había una importante variedad de orquídeas que él veía desaparecer año a año. La primera iniciativa titulada “Evaluación y multiplicación de especies de orquídea nativa chilena para establecer las bases de un cultivo comercial en la VIII Región de Chile” buscó la domesticación de la especie, sentando las bases de un programa de mejora genética.
Se desarrollaron así protocolos de multiplicación clonal y siembras simbióticas y se recopilaron antecedentes acerca de nuevas variedades, profundizando en los aspectos que determinan la inducción y el desarrollo del proceso de floración.
En un segundo proyecto se crearon nuevos genotipos mediante el cruzamiento entre individuos e incluso entre plantas de diferentes especies. Paralelamente, “se indujeron individuos poliploides esperando producir plantas con un vigoroso crecimiento y flores más vistosas”, indica Vogel.
La orquídea chilena en su medio natural se demora cinco años hasta producir su primera flor. Con las nuevas plantas creadas se espera que este largo periodo juvenil se acorte para obtener flores ya a partir del tercer año.
Paralelamente al proceso de mejoramiento genético, se están realizando ensayos para obtener información sobre el manejo agrícola de la especie sus ciclos, requerimientos hídricos y nutricionales, control de plagas y enfermedades, entre otras.
Un aspecto muy importante es la investigación de factores ambientales y fisiológicos inductores de la floración para producir flores en fechas significativas, como son el Día de los Enamorados, Día de la Madre o Todos los Santos, además de alargar el periodo de producción de flores y con ello el tiempo de oferta de Chloraea en el mercado.
Al respecto, las investigadoras del proyecto Hermine Vogel de la Universidad de Talca y Gabriela Verdugo de la PUCV,  señalaron que se ha trabajado en un programa de mejoramiento genético tradicional combinado con técnicas  biotecnológicas, buscando nuevos colores, flores más vistosas y de buen comportamiento después de cortadas. IA

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